“Nuestros productos optimizan el proceso de recuperación de minerales en celdas de flotación y reducen los costos de la industria”

Entrevista al ingeniero Robert Stirling, creador de la empresa FloLevel Technologies en el 2012. Posee una dilatada trayectoria en la minería de Australia, especialmente en operaciones de la compañía Rio Tinto.

-¿Cómo llegaron a desarrollar los sistemas de control para el monitoreo de celdas de flotación en minería?

Tengo más de 40 años de experiencia en la minería y me he dedicado al proceso de la flotación desde 1985. Buscando proporcionar mejores sistemas de control para las celdas, empecé a buscar cómo monitorear mejor el agua de proceso al interior del circuito de flotación. Los equipos que se usaban en ese entonces no habían sido diseñados específicamente para la flotación, sino que estaban orientados a otras industrias.

El entorno donde trabajan las celdas de flotación es muy difícil y la instrumentación es una de las variables más importantes ya que el proceso tiene gran cantidad de desechos e impurezas que se pueden acumular. La diferencia de las tecnologías existentes que se utilizan para medir nivel en flotación es que no son auto-sustentables, es decir, requieren la presencia de personas de mantenimiento para realizar la limpieza en forma regular, y el problema es que la acumulación puede ocurrir en un mes, en una semana o en una hora, dependiendo de las necesidades en ese momento. En consecuencia es aleatorio, no es algo en lo que se pueda desarrollar un programa de mantenimiento tan fácilmente.

Buscando una tecnología que funcionará en celdas de flotación y que fuera auto-sustentable, identificamos la tecnología acústica, que utiliza un principio de limpieza ultrasónica.

-¿Cómo se concretó esa opción de medición por ultrasonido?

Tomó varios años en desarrollarse ya que los trenes acústicos que son necesarios para la autolimpieza en celdas de flotación nunca se han utilizado para medir como un instrumento típico. Solo son limpiadores ultrasónicos, por lo que desarrollamos una técnica muy especial de control de estos transductores para realizar mediciones diferentes en el proceso donde se limpian las paredes, de modo que cuando se limpian, miden, lo que es bastante exclusivo en instrumentación.

En mi experiencia como ingeniero a cargo del diseño de dispositivos de medición encontré que hay una cantidad de información muy importante que los mineros a cargo de las plantas concentradoras no eran conscientes de ella. Todas las plantas permiten una concentración máxima de sólidos en suspensión antes de que el mineral procesado ingrese al circuito de flotación donde la idea es poder conseguir la mayor recuperación de cobre posible. Por el contrario, si la concentración de sólidos es demasiado alta, disminuye la eficiencia de la recuperación, las pequeñas partículas de cobre no se adhieren a las burbujas y el rendimiento en general es deficitario.

Con nuestra tecnología el mantenimiento prácticamente desaparece ya que empleamos una filosofía diferente de automatización de las celdas.

La segunda definición que tomamos para que la concentración de sólidos fuera la correcta fue tomar decisiones de lo que ocurre con cada circuito de flotación en forma individual. Por ejemplo, la adición de agua para controlar la concentración en los circuitos individuales es comparativamente menor que las pérdidas que pueden ocurrir si no se monitorea correctamente la recuperación. En el caso de la energía que se necesita para secar la flotación o el aire que consumen los compresores, todos los costos bajan si se utiliza menos agua en el proceso de maximizar el porcentaje de concentración de sólidos en la flotación, etc.

– ¿De qué manera han hecho la promoción de estas tecnologías?

Hay que mostrar los hechos. Puedes tener un circuito que nunca funcione en su peak, por lo que nunca atraerá la máxima capacidad de concentración de sólidos y eso lo puedes probar fácilmente. El problema más grande es que las empresas ya cuentan con un sistema de medición que se puede utilizar de buena forma, pero la tecnología es demasiado cara para cada circuito de flotación o el mantenimiento de la tecnología es demasiado alto y la comprensión no es la prioridad de la compañía, por lo que el carácter conservador de la flotación significa que trabajamos con lo que ha estado a nuestro alcance en los últimos 50 años y si se mantiene así nos vamos a estancar. Yo veo que las principales empresas mineras quieren invertir en automatización ya que es uno de los procesos que es infinitamente variable, para optimizar y mejorar la eficiencia de recuperación en cerca de un 90 por ciento.

La única manera de obtener ese porcentaje de recuperación es asegurarse de que cada circuito de flotación funcione a su capacidad máxima. La siguiente y la parte más importante para la rentabilidad de la empresa minera es la recuperación del cobre que se está optimizando. En estos términos empezamos a conversar con los clientes.

– ¿Cómo los clientes pueden probar los productos de Flo Level Technologies?

El primer paso es relativamente simple y consiste en medir la concentración de sólidos suspendidos y la entrada de cada red de celdas de flotación es lo que se llama un depósito de cabeza, que es el estanque con la concentración de sólidos que se alimenta desde el estanque grande.

La mayoría de las mediciones actuales de las celdas de flotación han tenido como aspecto principal la pulpa de espuma y en muchas celdas de flotación también se pueden ver cámaras de espuma. La cámara de espuma se usa para medir la velocidad de ésta última. Ahora, las burbujas que contienen la solución rica flotan a la superficie y luego el movimiento de la espuma es positivo. La velocidad de la espuma es directamente proporcional a la densidad de la espuma, por lo que la espuma de baja densidad se moverá más rápido y la espuma de alta densidad se moverá más lento.

La “filosofía de control” busca mantener o tratar de mantener esa densidad de la espuma entre espuma de baja y alta densidad, en algún lugar entremedio de ellas. Si la densidad de la espuma es muy baja, entonces hay mucha agua dentro de la espuma y también tiene mínima adherencia al cobre. La espuma de alta densidad, la cual sugeriría una buena recuperación, tiene otro problema, que es la columna de espuma en sí, la cual no puede soportar/apoyar  el peso de la espuma más pesada, por lo que se terminaría obteniendo un colapso de espuma, donde la espuma puede seguir rompiéndose/separándose en sí misma, lo que significa que no obtendrás espuma con cobre yendo al contenedor, por lo que sería una buena recuperación.

-¿Qué resultados han obtenido con el equipo Analizador de sólidos en suspensión?

Nuestro Analizador de sólidos en suspensión, Neptune, opera con una eficiencia de más o menos 1% de sólidos. Esto es una exactitud más que suficiente para medir la concentración de sólidos en suspensión. Los resultados han sido muy buenos y las unidades han trabajado por más de 12 meses sin ninguna limpieza ni recalibración, la estabilidad ha sido  muy alta, el requerimiento de mantención ha sido mínimo y el limpiador activo de superficies de los transductores del analizador nunca ha requerido limpieza.

En consecuencia durante una parada de planta, el equipo está diseñado para ser un instrumento libre de mantención. Pienso que no hay ningún producto en el mercado trabajando en el área de circuitos de flotación que pueda funcionar hasta 12 meses sin mantención. Es un equipo delicado, diseñado específicamente para el área de flotación y también fue desarrollado para no requerir limpieza ni mantenimiento.

El Analizador de sólidos en suspensión es muy atractivo para las empresas mineras porque no hay ninguna otra alternativa en el mercado que pueda hacer lo mismo. Por ejemplo, el sensor gamma es una excelente tecnología que existe hace muchos años y es el estándar en procesos de densidad en la industria. El problema es que usar ese tipo de tecnología para medir concentración en sólidos en suspensión es que mide todo en la densidad, y hay características particulares que afectan la medición de densidad.

Nuestro equipo Neptune mide la concentración de sólidos sin importar el “maquillaje” que tenga el líquido, por lo que no tiene los errores de los dispositivos gamma, no tiene problemas de mantención y representa menores costos.

– ¿Cuál es la estrategia comercial en Chile?

Hace unos años tratamos de ingresar a Chile pero no fuimos consistentes en el tiempo. Este año empezamos a trabajar con Instrumining y hemos tenido un muy buen arranque. El mercado aquí tiene un incremento exponencial más rápido que el de cualquier otro mercado en el mundo, en comparación con Canadá, México Australia o incluso Europa.

El mercado chileno está yendo hacia una automatización completa de sus procesos productivos  por lo tanto las oportunidades son diversas.

Las empresas de ingeniería que realizan contratos EPC, EPCM, se han mostrado interesadas en cómo opera el producto y podrían considerarlos en proyectos greenfield donde haya circuitos de celdas de flotación.

En mi último viaje estuvimos en Minera Doña Inés de Collahuasi y hubo interés particularmente por nuestro analizador de concentración de sólidos en suspensión, por lo tanto seguiremos en conversaciones.

-¿Existe algún otro fabricante que esté desarrollando una tecnología similar?

No obstante los principios que inspiran nuestros productos han existido desde hace casi 100 años, la tecnología y la forma en la que la hemos desarrollado es única. Eso no quiere decir que no tengamos competidores, pero dentro de lo conocido creemos que seguimos siendo únicos con la tecnología capaces de garantizar un correcto desempeño en celdas de flotación.

– ¿Cuál es la tecnología de futuro en la que están trabajando?

Tenemos planificado hacer dos lanzamientos más entre 2018 y 2019, todos sensores basados en auto-limpieza. Son productos que se complementan y que van ampliando nuestro abanico, siempre en el terreno de soluciones de medición en celdas de flotación. El primero de ellos es un nuevo sistema de monitoreo de perfil de sólidos sonar “Humpback” para espesadores de concentrado (https://lnkd.in/ei8MUsN)